Los ataques de pánico pueden ser muy aterradores, pero con las estrategias adecuadas, puedes manejarlos.
Aquí tienes algunos pasos que pueden ayudarte:
El diagnóstico debe ser realizado por profesionales, tanto en especialidad médica como psicológica, descartando cualquier anomalía somática que pueda conllevar como resultado un trastorno de ansiedad, o que exista algún tipo de medicamento o sustancia psicotrópica que la persona consuma y que desencadene en un ataque de pánico.
El trastorno de pánico se define como la aparición de crisis de pánico repetidas que se acompañan habitualmente de miedos ante futuros ataques o de cambios de conducta para evitar situaciones que podrían predisponer a las crisis.
¿Cómo reconocer un ataque de pánico?
Un ataque de pánico es un episodio repentino de miedo intenso o malestar que alcanza su punto máximo en cuestión de minutos. Durante un ataque de pánico, pueden experimentarse síntomas físicos intensos como palpitaciones cardíacas, sudoración, dificultad para respirar, temblores y sensación de asfixia. Las personas que experimentan un ataque de pánico a menudo sienten una sensación abrumadora de pérdida de control o de que algo terrible está por suceder, incluso cuando no hay una amenaza real presente. Ese miedo puede ser tan fuerte que puede hacerte evitar determinadas situaciones en las que podrían ocurrir.
Muchas personas tienen solo uno o dos ataques de pánico en toda su vida, y el problema quizás desaparece cuando se resuelve una situación estresante. Sin embargo, si tienes ataques de pánico inesperados y recurrentes, y pasas mucho tiempo con miedo constante de sufrir otro ataque, es probable que tengas una afección llamada «trastorno de pánico».
A pesar de que los ataques de pánico en sí mismos no ponen en riesgo la vida, pueden provocar mucho miedo y afectar, de manera significativa, tu calidad de vida. Sin embargo, el tratamiento psicológico puede ser muy eficaz.
¿Qué hacer durante un ataque de pánico?
Reconoce el ataque de pánico
Recuerda que, aunque los síntomas sean intensos, no son peligrosos y pasarán pronto.
Respira profundamente.
Inhala por la nariz durante 4 segundos, mantén el aire 4 segundos, exhala por la boca durante 4 segundos. Repite varias veces.
Enfócate en el presente
Usa la técnica de los 5 sentidos: identifica 5 cosas que ves, 4 que tocas, 3 que oyes, 2 que hueles y 1 que saboreas.
Usa frases de calma
Repite frases como "Esto es temporal" y "Estoy a salvo" para calmarte.
Cambia tu entorno
Si es posible, muévete a un lugar diferente. El cambio de ambiente puede ayudarte a sentirte menos atrapado.
Busca apoyo
Habla con alguien de confianza. Compartir cómo te sientes puede ser muy reconfortante.
Practica la autocompasión
Sé amable contigo mismo. Reconoce que es una situación difícil y date tiempo para recuperarte.
Considera ayuda profesional
Si los ataques son frecuentes, un psicólogo puede ayudarte a desarrollar estrategias personalizadas.
Recuerda, no estás solo. Practica estas técnicas y busca ayuda si la necesitas. En Psiquiatría Lucentum estamos aquí para acompañarte en este proceso y con el tiempo, aprenderás a manejar los ataques de pánico de manera más efectiva. Disponemos de un servicio de psicología personalizado y adaptado a tus necesidades.